Compresor de aire de tornillo inyectado con aceite : Fallos del sistema eléctrico y de control que impiden el arranque

Inestabilidad de la tensión, fallos de los sensores y errores lógicos en el PLC
La mayoría de los problemas durante el arranque de los compresores de aire de tornillo con inyección de aceite provienen, en realidad, de fallos en los sistemas eléctrico y de control. Cuando existe inestabilidad de voltaje —por causas como fluctuaciones de la red, sobretensiones repentinas o simplemente una mala regulación de la energía—, esto tiende a afectar negativamente a esos componentes electrónicos sensibles e impide que todo el sistema se inicialice correctamente. Los sensores también generan problemas con frecuencia, ya que con el tiempo se ensucian, sus componentes envejecen o su calibración comienza a desviarse. Esto produce señales de retroalimentación erróneas que, básicamente, engañan al sistema de control haciéndole creer que algo falla cuando, en realidad, no es así. Otro motivo habitual son los errores en la lógica del PLC: a veces el firmware antiguo queda obsoleto en el sistema, o bien existe una incoherencia entre la configuración actual y los parámetros establecidos. Incluso las interferencias electromagnéticas (EMI) pueden alterar lo suficiente los módulos de entrada/salida como para bloquear por completo las secuencias de arranque. Hemos observado casos en los que las EMI provocan disparos falsos en los dispositivos de seguridad interbloqueados o incluso bloquean por completo las órdenes de arranque. Para prevenir estos inconvenientes, instale estabilizadores de voltaje de buena calidad, revise y limpie los sensores como mínimo cada tres meses y mantenga actualizado el software del PLC según las recomendaciones del fabricante. Adoptar estas medidas contribuye significativamente a mejorar la fiabilidad del sistema y reduce drásticamente esas desconexiones inesperadas y frustrantes que ocurren en entornos industriales críticos.
Anomalías térmicas, mecánicas y acústicas durante el funcionamiento
Causas del sobrecalentamiento: aceite degradado, enfriadores obstruidos y flujo de aceite restringido
El exceso de calor es probablemente la razón número uno por la que los compresores de tornillo con inyección de aceite pierden su eficiencia y fallan prematuramente. Cuando el aceite se degrada debido a una exposición excesiva al calor, a la oxidación progresiva con el tiempo o simplemente porque no se ha cambiado según el programa establecido, pierde su capacidad para mantenerse viscoso y térmicamente estable. Esto reduce la efectividad de refrigeración aproximadamente un 40 %, según las normas ASTM D2896 y las especificaciones ISO 4406. Al mismo tiempo, los enfriadores de aire o de aceite sucios, obstruidos por acumulaciones de polvo, depósitos antiguos de lodos o incluso problemas de crecimiento microbiano, afectan negativamente su capacidad para disipar el calor. Las obstrucciones internas, junto con bombas desgastadas, también limitan una circulación adecuada del aceite. Todos estos factores combinados pueden elevar la temperatura del compresor por encima de la marca crítica de 200 grados Fahrenheit (aproximadamente 93 grados Celsius), lo que acelera la oxidación del aceite y genera mayor formación de lodos dentro del sistema. El mantenimiento regular es fundamental en este contexto: verificar el estado del aceite aproximadamente cada 500 horas de funcionamiento, inspeccionar periódicamente las condiciones de los enfriadores y asegurar una circulación adecuada del aceite a través del sistema permite un funcionamiento óptimo y contribuye a prolongar la vida útil de los componentes.
Fuentes de vibración y ruido: desalineación, desgaste de los rodamientos y desequilibrio del rotor
Cuando las máquinas comienzan a vibrar de forma anormal o a emitir ruidos extraños, normalmente se trata de señales de que algún componente se está desgastando. Los motores o acoplamientos desalineados generan fuerzas armónicas que ejercen una tensión adicional sobre los rodamientos y las piezas del rotor. Los rodamientos desgastados tienden a producir sonidos agudos y presentan picos repentinos en los niveles de vibración. Las investigaciones indican que, cuando la velocidad RMS supera las 0,2 pulgadas por segundo, suele tratarse de una señal de advertencia de que los rodamientos fallarán en cuestión de semanas. Los problemas de desequilibrio del rotor tienen diversas causas, como la acumulación irregular de depósitos de carbono, daños físicos ocurridos durante la operación o errores cometidos al volver a ensamblar los componentes tras una intervención de mantenimiento. Estos desequilibrios generan fuerzas centrífugas que pueden percibirse como vibraciones resonantes en la carcasa del equipo o como pulsaciones transmitidas a través del sistema. Las inspecciones predictivas regulares de vibraciones, realizadas conforme a la norma ISO 10816-3, permiten detectar estos problemas con suficiente antelación para que los técnicos puedan solucionarlos antes de que provoquen fallos más graves en otros componentes de la maquinaria.
Fallos del sistema de aceite: fallo de separación y contaminación
Arrastre de aceite y colapso del separador debido a cambios de viscosidad y diferencial de presión
Cuando el lubricante es arrastrado junto con el aire comprimido, normalmente es una señal roja de que algo falla en el sistema de separación. Los cambios en la viscosidad del aceite suelen deberse a daños térmicos o al uso de aceite que no cumple con las especificaciones, lo que puede reducir la eficacia de la separación en aproximadamente un 40 %. ¿Qué ocurre entonces? Pequeñas gotas de aceite simplemente pasan sin ser retenidas por los filtros. Al mismo tiempo, si la diferencia de presión permanece por encima de 15 psi durante demasiado tiempo —lo cual suele deberse a la acumulación de lodos o a cartuchos de tamaño insuficiente—, el medio del separador podría deformarse o incluso colapsar por completo. Para evitar estos problemas, los equipos de mantenimiento deben centrarse en tres aspectos principales: primero, verificar la viscosidad del aceite cada tres meses mediante métodos certificados según la norma ISO; segundo, sustituir los cartuchos del separador antes de que la diferencia de presión alcance los 12 psi; y tercero, instalar sensores de presión que emitan alertas en tiempo real ante cualquier aumento anómalo de presión. Estas medidas ayudan a mantener los sistemas funcionando correctamente y evitan fallos inesperados.
Vías de contaminación: entrada de agua, lodos por oxidación y obstrucciones del sistema de drenaje
La contaminación del aceite afecta gravemente el rendimiento del sistema y acelera el desgaste de los componentes de tres maneras principales. En primer lugar, el agua ingresa al sistema por múltiples vías: respiradores dañados, juntas defectuosas e incluso aire húmedo que penetra durante la operación. Esta humedad crea condiciones propicias para el desarrollo de microorganismos y puede duplicar, aproximadamente, la corrosión de los rodamientos en comparación con los niveles normales establecidos por las normas industriales. A continuación, está la oxidación, que se intensifica notablemente cuando las temperaturas superan los 90 °C. ¿Cuál es el resultado? La formación de lodos ácidos dentro de los estrechos canales del aceite, lo que con el tiempo comienza a desgastar las superficies metálicas. Y no debemos olvidar tampoco que las trampas de drenaje pueden obstruirse con lodo u otros residuos. Cuando esto ocurre, los contaminantes siguen acumulándose hasta formar emulsiones arenosas que, literalmente, atacan los rotores y los rodamientos. Para combatir estos problemas, los equipos de mantenimiento deben inspeccionar periódicamente las válvulas respiradoras cada seis meses aproximadamente. También resulta conveniente cambiar al uso de aceites sintéticos que contengan buenos inhibidores de oxidación; en la medida de lo posible, se recomienda elegir aquellos etiquetados como ISO-L-HEP. Además, la actualización a drenajes solenoides controlados por temporizador ayuda a mantener los niveles adecuados de aceite sin necesidad de supervisión constante, aunque los costos de instalación podrían hacer vacilar a algunas instalaciones.
Preguntas frecuentes
¿Por qué las fluctuaciones de voltaje impiden el arranque del compresor?
Las fluctuaciones de voltaje pueden alterar los componentes electrónicos sensibles de los compresores, lo que provoca fallos en el arranque.
¿Cuáles son las causas habituales del sobrecalentamiento del compresor?
Las causas habituales incluyen aceite degradado, enfriadores obstruidos y flujo de aceite restringido.
¿Cómo puedo prevenir la arrastre de aceite en los compresores?
Mantener la viscosidad del aceite, reemplazar oportunamente los cartuchos separadores y supervisar las diferencias de presión ayudan a prevenir el arrastre de aceite.
¿Cuáles son las vías de contaminación del aceite?
La contaminación del aceite ocurre por entrada de agua, lodos por oxidación y obstrucciones en el sistema de drenaje.
CN